Mis reflexiones sobre la teletransportación





A veces deseamos intensamente ser invisibles. De entrada, debemos decir que esto es mucho más difícil para los seres vivos; sin embargo, aunque ignoramos si las tecnologías del futuro lo permitirán para el resto del universo material, tal vez sea posible que una masa sólida se cuantice en un punto (es decir, se desintegre hasta la escala cuántica) y que, al reconstruir esas partículas cuantizadas en cualquier otra parte del mundo, se pueda obtener de nuevo dicho objeto.

Esto reduciría instantáneamente a cero el coste logístico de los bienes de alto valor. Podría ser posible que estas partículas cuantizadas viajen de un lugar a otro mediante ondas electromagnéticas, de forma similar a un aparato de telégrafo.

En mis publicaciones anteriores del blog, mencioné que una materia que se desplaza a la velocidad de la luz podría cambiar de dimensión y alcanzar la eternidad. Esto requiere una tecnología sumamente avanzada. En su lugar, resultaría mucho más práctico y funcional investigar el método que acabo de describir. Por supuesto, aunque lograrlo hoy en día no sea más que un sueño, el simple hecho de trabajar en ello aportará muchísimo a la humanidad.

Escrito por: Emre Pelit